¿Realmente los vallisoleanos son tan bordes como dicen?

¿Estamos perjudicados por ese dicho de “cría fama y échate a dormir”? O quizá sea cierto que si lo miramos de forma relativa comparado con la forma de ser en otras regiones tenemos cierto carácter más seco que hace que desde fuera se nos perciba de forma diferente ¿Qué parte hay de verdad en esto?

Hoy traemos a la luz esta cuestión que en algún momento siempre ha estado en boca de los vallisoletanos y que en más de una ocasión hemos tenido que argumentar adecuadamente para defendernos.

Veámos a ver hasta dónde llega el asunto…

Y antes de que nadie se pueda sentir ofendido decir, que con esto no pretendemos resaltar lo negativo de Valladolid, si no hablar de aquello que a veces no se habla, y vencer precisamente esos prejuicios. No es nuestra intención insultar a los vallisoletanos (nos estaríamos insultando a nosotros mismos si fuera así) y tampoco menospreciar el carácter de nadie.

He aquí algunas razones por las que pensamos que esto puede ocurrir y también algunos puntos que cuestionan este estereotipo arrastrado en otras zonas de España y también a nivel local.

  • ¿De dónde viene esta fama? Para desmontar el mito quizá tengamos que preguntarnos quién creó esto y con qué intenciones. O si no queremos ser tan rebuscados, simplemente plantearnos, ¿se han ido acumulando malas experiencias en visitantes descontentos? Y esto no es una tontería. Si cualquiera hoy en día deja un comentario negativo en Tripadvisor por un plato que no le gustó, imaginaros lo que puede ocurrir en aspectos más generales cuando no había internet y todo iba de boca a boca. La gente tiende más a quejarse de algo negativo (esto está muy ligado al carácter español) que a hablar de algo que le gustó mucho de forma espontánea. El mito de que los vallisoletanos somos bordes se extendió seguramente como el de que había cocodrilos en Nueva York.  Esto es lo primero que tenemos que pensar para desmontar el estereotipo.
  • Nuestra dicción puede llevar a confusión. Comparado por ejemplo con otras zonas de España como el sur, es cierto que nuestra forma de hablar puede sonar más seca y tajante. Para algunas personas que son de otras regiones de España, lo que para nosotros es un tono normal, puede sonar intimidante o dar lugar a incertidumbre para otros. No, no es que seamos unos cascarrabias, es que nuestra forma de hablar parece más seria.
  • El clima tiene mucho que ver. Aunque suene a excusa es la pura realidad. Bien porque el frío hace que hayamos desarrollado un carácter muy duro o porque hayamos tenido que adaptarnos. Y esta forma de hablar luego podría haberse extendido de padres a hijos por pura imitación. Porque el invierno puede llegar a ser muy duro. Y el caso es que me imagino a nuestros antepasados en ciertas situaciones en las que no se podía perder el tiempo y había que ir al grano en conversaciones y situaciones sociales en la calle porque si no te congelabas. Ser cortante y abreviar la charla quizá implicaba pasar menos frío, pensadlo.
  • En esta ciudad no había tradicionalmente una cultura orientada a servicios. Por suerte esto es algo que ha ido cambiando en los últimos años, ya que cada vez en la ciudad cobra más importancia impacto que tiene una buena atención al cliente. Pero hay que tener en cuenta que Valladolid nunca ha sido un destino turístico masivo y la ciudad, por tanto, no ha tenido que centrarse en ofrecer un servicio excepcional a visitantes externos. Esto, lo reconozcamos o no, influye mucho en cómo tradicionalmente en los comercios se ha tratado a los clientes. Y con eso no quiero decir que en todas las tiendas se trate a los clientes de forma borde, pero todos conocemos algún caso en que la persona que atiende está bastante “quemada” y en lugar de mostrar una tendencia a ayudar, parece que está esperando que des las gracias por comprar en su establecimiento. No vamos a decir nombres ¿verdad?

¿Y qué tenemos que decir contra todo esto?

Que curiosamente en los últimos años, a todas las personas de fuera de Valladolid que he preguntado por este aspecto me han dicho que su experiencia ha sido muy buena, lo cual no s hace tener una idea de cómo la tendencia está cambiando (¡Bien!)

Que además de eso, los turistas dicen que han encontrado a personas que estaban dispuestas a ayudarles y han sido bastante amables cuando necesitaban algo.

Que cada vez más estudiantes extranjeros utilizan Valladolid como destino para aprender español y eso es un indicativo de cómo la ciudad poco a poco se va abriendo cada vez más.

Que el hecho de que alguien haya tenido una mala experiencia no tiene por qué hacer que nos creamos que la todos tienen una idea negativa generalizada de los pucelanos.

En el fondo somos majos.

¿A que sí?

 

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Una Respuesta

  1. Juanma

    Lo de siempre,que si somos fríos, que si bordes… esto hay que ir dejándolo atrás, que ya es hora y esto lo digo por los tópicos que siguen estando.
    Y es que gente borde los hay, pero como en todas partes y es verdad que en algunas tiendas y otros sitios, es mejor no volver porque parece que estén amargados.
    Y el clima no es excusa, además ya no hace ni el frío ni hay los días nublados ni lluviosos como antes.
    Pero es cierto, las cosas van cambiando a mejor, y de eso se trata.
    Los turistas , que cada vez nos llegan más, valoran muy bien nuestra ciudad y sus gentes, y será por algo, y con eso nos debemos quedar.

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