Guía rápida para conocer la Semana Santa de Valladolid

La Semana Santa es uno de los eventos más importantes en Valladolid . Los que somos de aquí, la conocemos bien pero si estás de visita, hay algunas cosas que te pueden venir muy bien saber y queremos dejarte algunas claves y algunos consejos.

Las figuritas de Semana Santa ya comienzan a desfilar…

Empezando por algunos puntos que hay que aclarar.

Primero. Aquí no nos vamos a pelear con los sevillanos ni con los malagueños ni con los maños para decir que nuestra Semana Santa es mejor o no, cada lugar tiene sus cosas. Si diré sin embargo que nuestra Semana Santa destaca por varias cosas:

  • El caracter típico castellano que lleva la Semana Santa al extremo del máximo respeto, por lo que las procesiones destacan por su silencio solo roto por los tambores y las cornetas. Como dijo el archiconocido escritor vallisoletano Miguel Delibes: En la Semana Santa castellana no tienen sitio la algarabía y la estridencia; y el espectáculo, el arte y el adorno ocupan en ella un lugar secundario. Lo importante de la Semana Santa vallisoletana es el silencio; un silencio espeso, sombrío y doliente que encubre y arropa una honda emoción popular.
  • El valor artístico de las imágenes y pasos es uno de los puntos fuertes de nuestra Semana Santa. De esto, sí podemos presumir (ejem). Durante la época en que Valladolid fue la capital de Imperio Español (que no nos duró mucho pero fuimos capital) la ciudad se consolidó como un núcleo artístico y aquí se esculpieron algunas de las imágenes de dos de los escultores más famosos del siglo XVI y de la Historia de España: Juan de Juni y Gregorio Fernández. Algunas de sus obras se pueden contemplar a lo largo del año en el Museo de Escultura.
  • Muchas de las tradiciones que aún se mantienen tienen su origen en representaciones que se remontan al siglo XVI.
  • Algunos pasos son  de gran tamaño, pueden llegar a pesar toneladas y por eso son llevados con ruedas. El gran tamaño de estos pasos es es una herencia de los autos sacramentales y por ello da casi la impresión de estar en un escenario teatral. Algunos de ellos llevan incluso su propia iluminación eléctrica.

Días claves y cosas que no te puedes perder

  • Domingo de Ramos. La procesión finaliza en la Plaza Mayor y todas las cofradías reciben a la imagen de la borriquilla, representando la entrada en Jerusalem de Jesús. El recibimiento se completa con las clásicas palmas y es tradición ese día hacer ruido en señar de júbilo por la llegada de Jesús. En los mismos puestos callejeros donde se pueden comprar las palmas también se pueden comprar las carracas, que los niños suelen llevar para hacer ruido durante la procesión. Algo también muy típico de Valladolid es que siempre suele estrenarse una prenda nueva. Y en tu infancia tus padres siempre te tenían preparado aquello que ibas a estrenar y normalmente ibas a comprarlo unas semanas antes y tu madre  o tu padre te decía: esta camisa es para el Domingo de Ramos, antes no la estrenas. Y cualquiera le decía lo contrario.
  • Martes Santo. El martes tiene lugar una de las procesiones más emotivas: La del Encuentro de la Santísima Virgen con su Hijo en la Calle de la Amargura. Representa el momento en que camino del Calvario Jesús se encuentra con Su Madre María. Dos imágenes cada una de una iglesia (la de La Santísima Virgen de la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias y la del Cristo Camino del Calvario de la Iglesia de San Andrés Apostol). Los pasos son portados a hombros de los cofrades para encontrarse en la Plaza de Santa Cruz.
  • Jueves Santo. Es el día que se celebra la Procesión de la Sagrada Cena. En la ciudad también es tradición este día visitar al menos siete iglesias, por lo que ese día las iglesias están abiertas al público prácticamente todo el día. En mi infancia mis familiares hacían de esto casi un juego y si completaba el recorrido significaba que iba a tener suerte el resto del año. Si vais con niños, probadlo… También es digna de ver la Procesión del Santo Entierro que es de noche y es reflejo del silencio absoluto, cuanto menos es impresionante.
  • Viernes Santo. Es el día fuerte de la Semana Santa, cuando tiene lugar la Procesión General y además el Sermón de las Siete Palabras. Este último es una tradición representa una tradición del siglo XVI en el que un sacerdote reflexiona sobre las siete frases que Cristo pronunció en la cruz delante de siete pasos que las representan. Desde muy temprano por la mañana, un pregonero a caballo recorre y se detiene en los diferentes puntos que representan las Siete Palabras (o frases que Jesucristo dijo en la cruz). Al finalizar el recorrido tiene lugar el Pregón en la Plaza Mayor. Esta tradición suele salir mucho en los informativos nacionales, así que quizá te suene… merece la pena verla en directo.
  • Domingo de Resurección. Se celebra una procesión general que finaliza en la Plaza Mayor donde se reunen los pasos del El Cristo resucitado, la Virgen María y El sepulcro vacío. Las trompetas suenan para anunciar la resurrección y hay una suelta de palomas.

Algunas recomendaciones:

  • Aprovecha que se pueden visitar los pasos e imagenes en las iglesias que suelen estar abiertas al público con motivo de las procesiones. Una oportunidad para ver algunas de las mejores esculturas de España en los que a imaginario religioso se refiere.
  • Si quieres ver la Procesión General del Viernes Santo de una manera cómoda, en la Plaza Mayor se instalan unas gradas (o tribunas) y también se puede comprar asientos. Los precios van desde los 10 € a los 15 € y tienen caracter de donación. Aquí te indicamos cómo adquirir las localidades.
  • Ahora, también existe la posibilidad de que lo hagas a tu manera, cojas sitio desde horas antes en alguno de los puntos por los que pasa la procesión y te lleves tu propia silla plegable de casa, que también hay mucha gente que lo hace.
  • En la Plaza España se pueden comprar palmas para el Domingo de Ramos. La zona no está tan concurrida como la Plaza Mayor cuando hay procesiones y hay varios puestos.
  • No se te ocurra hablar en alto en una procesión o hacer ruido, porque automáticamente podrías recibir una mirada fulminante de señoras o señores que están viendo la procesión. El silencio se respeta bastante.
  • Por el mismo motivo, es de mal gusto cruzar una calle en medio de una procesión. Si no queda otro remedio se hace, pero lo ideal es intentar rodearla.
  • Mucha gente come pipas durante las procesiones, es una manera de hacerlo más entretenido, pero hay algunas personas que tiran las cáscaras al suelo. No solo es una cuestión de limpieza de la ciudad, algunos cofrades hacen penitencias y realizan todo el recorrido con los pies descalzos, así que es bastante probable que si tiras pipas al suelo, haya algún cofrade que se las clave. En Zamora el Ayuntamiento estrenó el año pasado una iniciativa para que esto no ocurriera y repartió 150.000 “pipeleras” pero en Valladolid aún no tenemos nada similar así que… una bolsita para guardar las cáscaras no nos cuesta nada llevarla ¿verdad?

Y por último, la sustancia, te dejamos con un video para que te hagas una idea de cómo son las procesiones.

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