Antes de finalizar su concierto, Ryuichi Sakamoto se dirigió al público de valladolid para decir que se sentía muy agradecido por el apoyo que España había brindado a Japón después de la tragedia del tsunami. Lo que Ryuichi Sakamoto quizá no se planteó en ese momento es que su música estaba siendo un regalo para el público.

Esta era una buena oportunidad para ver a Ryuichi en su gira mundial. Más aún teniendo en cuenta que era en el auditorio y que el mismo concierto en Barcelona en el Palau, casi triplicaba el precio de sus entradas.

Ryuichi no decepcionó en un repleto auditorio Miguel Delibes. El pianista y compositor, conocido por haber realizado la banda sonora de películas como El Último Emperador, iba acompañado del violonchelista Jacques Morelenbaum y la violinista Judy Kang al violín. Repasaron junto parte de su carrera y repertorio, sus famosas bandas sonoras y algunas composiciones más contemporáneas.Desde sus composiciones más clásicas hasta otras que incluyen recursos tecnológicos.

El concierto comenzó con una pequeña pieza de percusión contemporánea que Ryuchi tocó con las cuerdas del piano abierto. Después, se sentó al piano y comenzó con una pieza lenta que fue metiendo al público poco a poco en el ambiente del concierto. Los temas que fue tocando fueron ganando intensidad hasta que el público pudo escuchar la famosa melodía de la Banda Sonora de El Último Emperador, uno de los hitos del concierto que sacó el lado más emocional del concierto.

El concierto fue terminando con piezas más nuevas. Y tras hora y media de concierto Ryuchi se entregó totalmente al público y ofreció media hora más. Buen sabor de boca que dejó con hasta tres veces que Ryuichi volvió a salir al escenario. Otro regalo más de este gran genio del piano.

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